Rehacer la web en WordPress o cambiar de plataforma: qué decide la elección
Por Robert Graf y Miller Espinosa ·

Si vas a rehacer tu web, quédate en su plataforma salvo que tengas un motivo concreto para irte, y ese motivo sale de tres preguntas: quién la va a tocar después, qué tiene que hacer que hoy no hace y qué te puedes llevar si cambias. Ninguna plataforma es la mejor para todos. Mudar una web lenta o mal explicada no arregla por sí solo ninguna de las dos cosas. Cambiar compensa cuando el problema es la propia plataforma: nadie la mantiene ni la va a mantener, no puede hacer lo que necesitas o te tiene atado a ella. Y antes de decidir, mira qué sale de cada una, porque no sale lo mismo.
Las cuatro plataformas, de un vistazo
Esta tabla no compara precios ni dice cuál es mejor: dice quién la toca y qué tarea técnica queda por hacer en cada una. Para los tipos de web, sus ventajas y lo que cuesta cada uno, tienes los tipos de web y sus precios.
| Plataforma | Quién la edita | Qué hay que mantener | Cuándo encaja quedarse o ir a ella |
|---|---|---|---|
| WordPress en tu propio alojamiento | Quien tenga usuario en su panel, según su rol: administrador, editor o autor | El alojamiento, WordPress, el tema y los plugins, y las copias de seguridad | Alguien de tu lado usa ya el panel, o dependes de plugins concretos |
| Squarespace | El propietario y las personas a las que invite, con permisos por rol | Nada que instalar: Squarespace dice que publica las actualizaciones solo | Una web de páginas y blog, y nadie que quiera ocuparse de actualizar |
| Wix | El propietario y quienes invite, cada uno con su rol | Tu contenido y tu plan; las medidas de seguridad de la plataforma las lleva Wix | Ya la usas, te aclaras con el editor y lo que falla es el contenido o el diseño |
| Shopify | El personal con usuario en la tienda, con permisos por rol | El tema: sus versiones nuevas se añaden a mano, y no todos las reciben | Lo principal de tu web es vender productos |
Las dos columnas centrales salen de la ayuda oficial de cada plataforma, leída el 3 de noviembre de 2026, con los enlaces en los apartados de abajo. La última es criterio nuestro.
Pregunta 1: ¿quién va a cambiar un texto dentro de seis meses?
Empieza por esta. Una web se rehace de vez en cuando; un horario o un precio cambian en cualquier momento. Antes de elegir, pon un nombre a esa persona. Si no hay nombre, ya tienes parte de la respuesta.
- Lo cambias tú o alguien de tu equipo. Lo que cuenta es que esa persona se aclare con ese editor. Si ya se maneja en el que tenéis, eso vale más que cualquier función nueva. Haz la prueba antes de decidir: que cambie un horario y una foto, sola, en la plataforma a la que quieres ir.
- Lo cambia otra persona. Da igual dónde esté montada mientras esa persona pueda entrar y tú tengas el acceso principal. Las cuatro reparten los permisos por rol. En Squarespace, por ejemplo, un website editor puede editar el contenido pero no tocar los ajustes del sitio (roles de Squarespace). En WordPress, un editor puede publicar y gestionar entradas, también las de otros (roles de WordPress). Lo mismo en Wix y en Shopify.
- Nadie. Si nadie va a entrar ni a actualizar nada, pesa más lo que pida esa plataforma por su cuenta, que es lo de la siguiente pregunta.
Pregunta 2: ¿qué tiene que hacer la web, y quién se ocupa de que siga funcionando?
Escribe lo que la web tiene que hacer y hoy no hace: vender, reservar, publicar artículos, atender en dos idiomas. Si tu plataforma actual ya puede, cambiarla no te aporta nada que no consigas rehaciendo la web donde está. Si no puede, tienes un motivo de verdad.
La otra mitad de esta pregunta es la tarea que deja cada una.
WordPress. El programa se descarga gratis, pero el alojamiento lo buscas y lo pagas aparte. Lo explica WordPress.com, que es la versión con alojamiento gestionado incluido (WordPress.com frente a WordPress.org). Con WordPress en tu alojamiento, las actualizaciones menores y de seguridad se aplican solas en «most sites», según su documentación, pero las versiones grandes hay que lanzarlas con un clic (actualizar WordPress). Los plugins se pueden poner en automático uno a uno, y la propia documentación pide tener una copia reciente antes de actualizarlos (gestionar plugins). Es una tarea que alguien tiene que tener apuntada: si no la hace nadie, se acumula.
Squarespace. Todos sus planes incluyen el alojamiento (¿incluye alojamiento?) y dice que no hay versiones que instalar: «We always push updates automatically» (de WordPress a Squarespace). A cambio, tu web depende de esa plataforma, y de ahí sale menos, como se ve abajo.
Wix. Su ayuda dice que despliega y mantiene las medidas de seguridad técnicas y que tiene un equipo propio para ello (medidas de seguridad de Wix). No hemos encontrado en ella un artículo que detalle qué actualizaciones le quedan al dueño de la web, así que eso no lo afirmamos.
Shopify. En su ayuda hemos leído una tarea concreta, la del tema: cuando sale una versión nueva, la añades a tus temas en borrador. Y los temas comprados fuera de su tienda oficial no reciben actualizaciones (actualizar temas).
Pregunta 3: ¿qué te puedes llevar si cambias?
Aquí las plataformas no se parecen, y conviene mirarlo antes de pagar a nadie. Esto es lo que hemos leído en la ayuda de cada una sobre lo que sale de ella:
| Plataforma | Qué sale, según su ayuda | Qué se queda o da problemas |
|---|---|---|
| WordPress | Un fichero XML con entradas, páginas, comentarios, categorías, etiquetas, campos personalizados y usuarios, para importar en otro WordPress | El tema y los plugins no están en esa lista. Una copia completa son la base de datos y los ficheros |
| Squarespace | Un fichero XML con las páginas de bloques («layout pages»), un solo blog y los bloques de texto e imagen | Las páginas de tienda, los bloques de vídeo y de producto, los estilos y el CSS propio. Las imágenes pueden no pasar a un WordPress propio |
| Wix | Ficheros CSV con las colecciones de su gestor de contenidos y con los productos de la tienda | No hemos encontrado en su ayuda, a 3 de noviembre de 2026, una herramienta para sacar la web entera |
| Shopify | Por ejemplo, un fichero CSV con los productos | Aquí solo hemos comprobado la de productos: antes de irte, revisa también clientes, pedidos, tema y páginas |
Fuentes: exportar en WordPress y sus copias de seguridad; exportar en Squarespace; colecciones y productos en Wix; productos en Shopify.
Lee la tabla con esto en la cabeza: lo que aparece en ella es contenido, no la web montada. Cuenta con rehacer el diseño en el destino, y también lo que hacían los plugins. Si vas de WordPress a Squarespace, por ejemplo, Squarespace avisa de que no importa el contenido de plugins, las imágenes de galería ni los pies de foto (de WordPress a Squarespace).
Esto no es razón para no cambiar: como vas a rehacer la web de todas formas, el diseño viejo te da igual. Lo que no puedes perder son tus textos, tus fotos y lo que ya te trae visitas. Guarda una copia de todo eso antes de cancelar ningún plan. Squarespace, por ejemplo, avisa de que si importas a un WordPress propio los enlaces a las imágenes pueden dejar de funcionar cuando cancelas el sitio.
Lo que se pierde al cambiar: las direcciones
Hay algo que no se ve en la web nueva: las direcciones de tus páginas. Cada plataforma las escribe a su manera. Una ficha de producto en Wix tiene la forma /product-page/nombre y en Shopify /products/nombre, y la propia Shopify avisa de que su estructura de enlaces «is likely different from your previous service» y de que las direcciones antiguas pueden dejar de cargar (de Wix a Shopify).
Por eso, antes de cambiar, pregunta si en el destino vas a poder conservar tus direcciones o redirigirlas, y con qué límites:
- WordPress deja escribir tu propia estructura de direcciones (enlaces permanentes), lo que puede ayudar a dejar igual las que ya funcionan.
- Squarespace tiene redirecciones 301 en su panel de URL mappings (sus redirecciones).
- Wix las tiene, pero pide un plan Premium y un dominio conectado (redirecciones al mudarte a Wix).
- Shopify las tiene, con límites: entre otros, no se pueden redirigir sus rutas fijas como
/productsy/collections(sus redirecciones).
Cómo se hace la lista de direcciones, cómo se redirige cada una y cómo comprobarlo sin fiarse de nadie está en rediseñar tu web sin perder posiciones. Sirve igual te quedes o te vayas: si rehaces la web y cambian las direcciones, hay que hacerlo aunque no cambies de plataforma.
Entonces, ¿cuándo quedarse y cuándo cambiar?
Tiene sentido quedarte si:
- Quien la toca ya se maneja en esa plataforma.
- Lo que falla son el diseño, los textos o el móvil. Para saberlo, tienes cómo comprobar si tu web necesita una reforma.
- Dependes de algo que tiene montado (un plugin, una tienda, unas reservas) y no sabes si sobrevive a la mudanza.
- Tu web trae visitas y sus direcciones pueden seguir iguales.
Tiene sentido cambiar si:
- Tienes un WordPress que nadie actualiza, no quieres pagar a nadie por hacerlo y prefieres una plataforma que no te pida esa tarea, sabiendo que de ella puede salir menos si un día te vas.
- La web tiene que hacer algo que su plataforma no puede.
- Estás en un constructor y quieres poder llevarte la web a otro alojamiento sin rehacerla la próxima vez.
- Lo principal pasa a ser vender productos y lo que tienes no está pensado para eso.
Si después de esto sigue sin haber un motivo concreto, no cambies. Y si prefieres empezar de nuevo sin partir de nada de lo que tienes, lo que hay que preparar está en hacer una web nueva para tu empresa.
Lo que no cambia elijas lo que elijas
Hay cosas que no dependen de la plataforma y que un cambio no arregla:
- El dominio tiene que estar a tu nombre. Si no lo está, mudar la web no lo resuelve. Qué comprobar y qué pedir está en qué te tiene que entregar quien te hace la web.
- El contenido lo pones tú. Ninguna plataforma escribe por ti qué haces, para quién y dónde. También es lo que mueve la fecha de entrega, como contamos en cuánto se tarda en hacer una página web.
- El presupuesto tiene que decirlo por escrito, incluida la plataforma en la que va a quedar tu web y qué pasa con tus direcciones. Qué más tiene que poner está en nuestra guía del presupuesto de una página web.
Cómo pedir que te la rehagamos
Nuestra reforma parte de 525 € + IVA, pago único: el precio se cierra por escrito antes de empezar, la mitad se paga al arrancar y la otra mitad a la entrega. Nuestro plazo es de 7 a 10 días. Incluye el análisis de la web que tienes, la web nueva con tus contenidos, la adaptación a móvil, la puesta en marcha y las redirecciones 301. Para comparar con lo que cobran otros, tienes cuánto cuesta una página web en España.
Deja la dirección de tu web en la portada: la medimos y te enseñamos cómo quedaría antes de hablar de dinero. Si prefieres contarnos primero en qué plataforma está y quién la toca, escríbenos a info@proxera.es.
¿Quieres ver cómo quedaría la tuya? Deja la dirección de tu web y la analizamos antes de hablar de precio.
Ver cómo quedaría la tuya