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Rediseñar tu web sin perder posiciones en Google

Para rediseñar una web sin perder posiciones en Google hay que hacer tres cosas: conservar las direcciones que ya funcionan o redirigir cada una, con una redirección 301, a su página nueva equivalente; mantener el tema y el título de las páginas que traen visitas, y comprobar el día de publicar que cada dirección vieja contesta lo que debe.

Aquí está cómo se hace cada paso, de dónde sacar la lista de direcciones, los errores que más tráfico cuestan aunque haya redirecciones y qué hacer si ya rehiciste la web y las visitas han bajado.

Escrito por Robert Graf y Miller Espinosa, de Proxera.

Qué se pierde exactamente

Tu web lleva años acumulando algo que no se ve en ninguna factura: Google conoce sus direcciones y manda gente a ellas. Cuando se rehace el sitio, esas direcciones suelen cambiar —/servicios.php pasa a ser /servicios/, y así con todo—.

Si nadie hace nada, esas direcciones viejas quedan en el índice de Google devolviendo un error. Durante semanas, el buscador seguirá mandando gente a páginas que ya no existen. Y lo peor: no se nota. La web nueva se ve perfecta. Lo que baja es el teléfono.

Cómo se evita

  1. Se hace la lista de las direcciones viejas antes de tocar nada. Todas las que Google conoce, no las que uno recuerda.
  2. Se decide a dónde va cada una. Página por página. La que no tenga equivalente va a la más parecida, no a la portada: mandar todo a la portada es lo mismo que perderlo, sólo que más despacio.
  3. Se ponen redirecciones 301, que es la forma de decirle a Google «esto se ha mudado aquí, y para siempre». Con eso, lo que la dirección vieja había ganado pasa a la nueva.

Y la mejor redirección es la que no hace falta: si la dirección de una página puede quedarse igual en la web nueva, que se quede.

De dónde sacar la lista de direcciones viejas

La lista tiene que salir de lo que Google y los demás conocen de tu web, no de la memoria de nadie. Estos son los sitios donde mirar, y conviene juntarlos todos:

  • Search Console, informe de Rendimiento, pestaña Páginas. Las páginas que han tenido impresiones o clics en los últimos meses. Se exporta, y es la parte de la lista que no se puede perder.
  • Search Console, informe de Páginas (Indexación). Las direcciones que Google tiene indexadas, aunque hoy no traigan visitas.
  • Search Console, informe de Enlaces. Las páginas a las que enlazan otras webs: esos enlaces seguirán apuntando a la dirección vieja.
  • El sitemap actual, si tu web tiene uno (suele estar en tuweb.es/sitemap.xml).
  • Un rastreo de la web actual con un programa que siga todos los enlaces internos, para las páginas que no salen en ninguno de los anteriores.
  • Las direcciones que has repartido tú: las de anuncios, folletos, tarjetas, códigos QR, la ficha de Google y las redes. Nadie las ve en Search Console, y son las que la gente escribe o escanea.

Cada dirección, en todas sus variantes: con y sin www, con http y con https. Todas tienen que acabar en la misma página nueva, de un solo salto.

Un ejemplo de tabla de redirecciones

Es el documento que hay que tener antes de publicar. Esta es inventada, para una web de reformas cualquiera, pero tiene la forma de una de verdad:

Dirección viejaDirección nuevaPor qué
/servicios.php/servicios/La misma página, con otra dirección
/reformas-cocinas.html/servicios/reforma-de-cocina/Su equivalente directo
/oferta-antigua.html/servicios/Ya no existe: va a la página más parecida, no a la portada
http://www.tuweb.es/contacto.phphttps://tuweb.es/contacto/Cambian el protocolo, el www y la dirección: un solo salto, no varios

Los errores que hacen perder posiciones aunque haya redirecciones

Tener redirecciones no basta. Estos son los fallos que hay que evitar; casi todos los pide evitar la propia guía de Google para mudar una web:

  • Mandar todo a la portada. Google pide no redirigir muchas direcciones viejas a un solo destino que no tiene que ver, como la portada de la web nueva, y avisa de que puede tratarlo como una página no encontrada.
  • Encadenar redirecciones (la vieja va a una intermedia, y esa a la nueva). Google recomienda redirigir directamente al destino final.
  • Usar redirecciones temporales. Para una mudanza, Google recomienda las permanentes, como la 301 o la 308.
  • Dejar los enlaces internos apuntando a las direcciones viejas. Funcionan, porque redirigen, pero Google pide sustituirlos por las direcciones nuevas.
  • Quitar las redirecciones demasiado pronto. Google recomienda mantenerlas el máximo tiempo posible, en general al menos un año.
  • Cambiar de dominio sin decírselo a Search Console. Si además cambia el dominio (de tuweb.com a tuweb.es, por ejemplo), hay que usar la herramienta de cambio de dirección de Search Console desde la web vieja.
  • Publicar con el canonical de la web de pruebas. Si las páginas nuevas declaran como canónica la dirección del servidor de pruebas, le están diciendo a Google que la buena es otra.

Y una cosa que no es un error: que las posiciones se muevan durante el cambio. Google avisa de que la visibilidad puede fluctuar mientras dura la mudanza, y de que en una web pequeña o mediana la mayoría de las páginas tarda unas semanas en pasar a las direcciones nuevas.

Cómo se comprueba, sin fiarse de nadie

Esto es lo que casi nadie te cuenta, y es lo que separa un rediseño hecho de uno prometido. Una redirección se comprueba pidiendo la dirección vieja y mirando qué contesta el servidor:

curl -sI https://tuweb.es/la-pagina-vieja.php | head -2

Sólo hay tres respuestas posibles, y dos son malas:

ContestaSignifica¿Bien?
301 + Location: a la página nuevaSe mudó, y Google lo entenderá✅ Es lo que quieres
404La página vieja no existe y nadie dijo dónde está❌ Estás perdiendo ese tráfico
200La dirección vieja sigue viva: ahora tienes dos páginas iguales compitiendo entre ellas❌ Se llama canibalización

Compruébalo con cinco o seis de tus direcciones antiguas. Si alguna da 404 o 200 donde debería dar 301, la migración no está terminada.

Lista de comprobaciones: antes, el día de publicar y las semanas siguientes

Todo lo anterior, puesto en orden. Sirve igual si la web te la rehacemos nosotros, otra agencia o tú mismo.

Antes de publicar

  • Saca la lista de direcciones que Google conoce. Las del sitemap actual, las que aparecen en Search Console y las que reciben enlaces desde otras webs.
  • Marca las páginas que traen visitas y por qué búsquedas llegan. Son las que no se pueden perder.
  • Haz la tabla de redirecciones: cada dirección vieja con su dirección nueva, página por página.
  • Conserva lo que ya funciona. El título y el tema de cada página que trae visitas pasan a su página nueva; se pueden mejorar, pero sin cambiar de qué hablan.
  • Monta la web nueva donde Google no la vea mientras se prepara, para que no compita con la que ya tienes.

El día de publicar

  • Las redirecciones 301 se activan a la vez que la web nueva, no unos días después.
  • Pide unas cuantas direcciones viejas con la comprobación de arriba: cada una tiene que contestar 301 hacia su página nueva.
  • Quita el bloqueo de la web de pruebas. Que la web nueva no lleve noindex ni un robots.txt que se lo impida todo a Google.
  • Publica el sitemap nuevo, sólo con direcciones nuevas que respondan bien, y envíalo en Search Console.
  • Revisa cada página nueva: su título, su descripción y su canonical apuntando a sí misma.

Las semanas siguientes

  • Mira el informe de páginas de Search Console. Si aparecen errores 404 de direcciones viejas, a esas les faltaba su redirección.
  • Compara las páginas y las búsquedas que traían visitas antes y después. Si una página concreta deja de recibirlas, lo primero que se mira es su redirección.
  • Cambia los enlaces que dependen de ti —la ficha de Google, las redes, los directorios— para que apunten directamente a las direcciones nuevas.
  • No quites las redirecciones. Siguen haciendo falta mientras haya enlaces y visitas llegando a las direcciones viejas.

Si ya rehiciste la web y has perdido visitas

Pasa a menudo: la web nueva se publicó sin redirecciones, o con todas a la portada, y las visitas bajaron. Una redirección puesta tarde no devuelve las semanas perdidas ni garantiza volver a la posición de antes, pero es lo primero que hay que hacer, y en este orden:

  1. Localiza qué páginas perdieron. En Search Console, informe de Rendimiento, compara las semanas de antes del cambio con las de después, por páginas. Las que más bajaron son las primeras que hay que mirar.
  2. Pide su dirección vieja con la comprobación de arriba. Si contesta 404 o 200, ponle ahora su redirección 301 hacia la página nueva que le corresponde.
  3. Compara lo que decía la página vieja con lo que dice la nueva. Si no conservas una copia, el archivo de Internet (web.archive.org) guarda versiones antiguas de muchas webs. Si la nueva ya no habla de lo mismo o perdió el título que la hacía aparecer, recupéralo.
  4. Revisa el informe de Páginas de Search Console y busca las direcciones marcadas como no encontradas: cada una es una redirección que falta.
  5. Publica el sitemap nuevo, sólo con direcciones que respondan bien, y vuelve a enviarlo en Search Console.

Qué pedirle a quien te lo haga, seamos nosotros o no

  • La lista de redirecciones, antes de publicar. Una tabla de «esta dirección vieja va a esta nueva». Si no existe, es que no se ha pensado.
  • Que te enseñe la comprobación después, con las direcciones de verdad de tu web.
  • Que el sitemap nuevo no incluya las direcciones viejas. Un sitemap que enlaza a redirecciones le hace perder el tiempo a Google.
En renuevatuweb va incluido. «Las redirecciones 301 para no perder posicionamiento» forman parte del precio desde 525 € + IVA, no son un extra. Hay quien lo cobra aparte; nosotros lo consideramos parte de rehacer una web que ya existía.

Actualizado el 9 de octubre de 2026. Lo que aquí se atribuye a Google sale de su guía How to move a site (Google Search Central, en inglés, actualizada el 20 de agosto de 2026), leída el 9 de octubre de 2026.